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The stars in the night, they lend me their light to bring me closer to heaven with you.

A7X

sábado, 29 de enero de 2011

Prólogo ^^

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Aquí os dejo por fin, el prólogo de la historia que ya os adelanté ^^ ¿Qué os ha parecido? ¡Se aceptan críticas de todo tipo!

Prólogo
Esa pequeña llamaba se avivaba en su corazón
desde hacía mucho, y lo prendió.

El sonido que escuchó era parecido al de un zumbido de abeja pasando a su lado, casi rozando su oído. Se alteró. Sus músculos se tensaron y deslizó la mano hacia la daga de la bota donde siempre la mantenía escondida, para que sus enemigos pensasen que era presa fácil y luego cayeran en su error. El demonio soltó algo parecido a un silbido casi inaudible y éste saltó encima de ella como si un águila atacase a un pobre e indefenso pájaro. Se encontraban entonces, uno encima del otro, el demonio la mantenía a ras del suelo, inmovilizada. Le sonrió, si se podía decir que los demonios lo hacían, y abrió la boca justo antes de que ella pudiese pensar si quiera en si tenía las manos cerca de sus pies. Ella logró desprender de sus labios un grito y contener la fuerza. El demonio se precipitó a su cuello, directamente a morderle de lleno en la vena más importante de todas, dispuesto a dejarla morir rápidamente, pero no limpia. Ella hundió la cabeza en el barro, lo suficiente para que se le manchasen incluso las orejas, pero no la cara. Su cuerpo, junto a ella, se había escondido bajo la masa de forma que el demonio solo le había rozado la garganta, lo justo para que un fino hilo de sangre roja bajase por su cuello y la rodease hasta llegar a la nuca, cayendo así al barro húmedo y espeso donde se encontraba tirada. Él demonio observó la escena, sin comprender nada de lo que había hecho ella. No entendía por qué no la había alcanzado, si sabía que la tenía lo suficientemente cerca como para hacerlo. Pero los demonios ereekzou  no eran demasiado, ni por asomo, inteligentes. Aprovechó que el ereekzou estaba confuso, para deslizar su mano hacia la alta bota y sacar la daga al fin. Su punta resplandecía un plateado brillante y limpio. A pesar de que había sido usada más veces, seguía brillante como el día en el que su padre se la regaló. El demonio echó entonces la cabeza hacia atrás para dar un cabezazo contra ella y dejarla aturdida, ahora no podría esquivar sus mordiscos. Pero algo por lo que siempre había destacado May, era por su agilidad y rapidez. Hundió la daga en su barbilla y brotó sangre oscura formando grandes caminos por todo su cuerpo, inundándolo todo de ese horrible color. El demonio chilló como el chirrido que suena al arañar un cristal con las uñas afiladas. Ella se desasió del monstruo de una patada y rodó por el barro hasta ponerse lejos de su alcance, para que al caer al suelo ni la tocase, ni la salpicase. El demonio desprendió un hedor que hizo que a May se le revolviese el estómago e intentase controlar las arcadas que le subían. Un poco de viento sopló, el bosque estaba extraño esa tarde. A lo lejos, dos muchachos corrían mientras reían y se gritaban cosas el uno al otro. May suspiró, no quería que nadie viese al demonio en tal estado, era asqueroso. A los pocos minutos, las voces de los críos desparecieron. El atardecer comenzaba a colorear el cielo con sus tonos anaranjados y rosados, como las flores de su jardín. Pero el cielo estaba más oscuro ese día, había sombras sobrevolándolo. Cuando se disponía a levantarse y mirar al ereekzou, una última vez antes de salir corriendo lejos del bosque, para llegar a su casa, vio que su enemigo estaba en avanzado estado de descomposición y que ya no había peligro, o al menos, de momento.

Esa noche, las pesadillas fueron protagonistas en su cabeza. No paraba de moverse de un lado a otro, tiraba de las sábanas e intentaba deshacerse de ellas sin conseguirlo, ya que estaban pilladas en los dos extremos de la parte inferior de la cama y sus piernas, de algún modo, las pisaban también. En sus pesadillas sólo se veían manchas y manchas por todo el cielo azul de una tarde de verano calurosa que comenzaba a quemarle la piel.
Una luz iluminó todo su cuarto. Adormilada o más bien, aturdida, May abrió los ojillos. De un gris que acaba convirtiéndose en azul con un leve toque violeta hacían que sus ojos fueran de los más bonitos que había visto su madre. La misma que en ese justo momento, había encendido la lámpara de la mesilla de May. Tenía una expresión serena, pero tras su rostro ocultaba la alarma y nerviosismo que quería no aparentar para no preocupar a su hija.
-Mamá-dijo May soñolienta mientras se estiraba, acomodándose en el respaldo de la cama.- ¿Qué ocurre?
-Levántate-le obligó, y tendiéndole la mano sin esperar a que esta se la diese, la levantó de un tirón.-Coge ropa de invierno y verano, selecciona lo más rápidamente posible todo y coge lo que no quieras perder, recuerdos fotos o lo que te de la gana.-hablaba con una total rapidez, que a May le costaba seguirla.-Ah, y no te preocupes por tus apuntes del instituto, no los necesitarás, nos vamos a casa de los abuelos.
La última frase dejó a May paralizada. Sentada, en la cama, con la sábana aún sobre su cuerpo, la muchacha miraba a su madre con un auténtico desconcierto muy impropio de ella. Pronto vinieron a su cabeza miles de pensamientos. ¿Por qué se tenían que ir tan repentinamente y sin previo aviso? ¿Qué pasaría con sus amigas? ¿Y sus estudios? ¿Y su casa, sus cosas, sus muebles y demás? ¿Y los sihils, tendría que aparentar ser una simple mundana en un mundo repleto de humanos? Sus ojos se abrieron, como si acabase de recibir una bofetada.
-Pero eso no puede ser…-empezó a decir, pero su madre ya había alcanzado la ventana y corría las cortinas.
-Azalea se está quemando.-su voz era desgarradora y neutra pero en el fondo escondía el pánico.
Lo primero que se le pasó la cabeza es que todo era otra de las varias pesadillas que había tenido esa noche, que nada era real. Luego, se dio cuenta que llevaba toda la noche sudando, que hacía más calor que los demás días y entonces se dio cuenta de que estaba despierta, más que nunca, con los ojos clavados en la ventana. Lo primero que vio, después de esos segundos de shock,  fue en principio, una luz rojiza que parecía moverse. Abrasaba. May se acercó a la ventana un poco más y logró ver su pueblo. Ella vivía en una pequeña colina apartada con otras casas de sihils que pertenecían al ministerio. Su madre era uno de ellos. Formaba parte de la seguridad de Alcisia y se encargaba de temas sobre los seres mágicos, ella era la encargada de enviar los mensajes. Era otra de las cosas por las que May pensaba que no era cierto todo lo que ocurría, su madre no podía huir así sin más y dejar todo de repente. No, su madre debía quedarse, aún había algo que salvar. Pero sus pensamientos se equivocaban esa noche, el miedo comenzó a atormentarla y los oídos le empezaron a pitar con sonidos agudos que la ponían aún más nerviosa.
Las llamas ascendían en grandes columnas de humo negro. Se podía ver como la gente huía e intentaban salir de sus casas. May dio las gracias al cielo por no vivir allí abajo, porque entonces dudaba de si ahora mismo estaría allí de pie mirando por la ventana. La gente corría desesperada, mucha gente era rescatada y otra quedaba encerrada entre llamas y escombros. Chilló sin apenas oír su propia voz. Su madre la despertó de sus pensamientos.
-¡Maya Lowe! ¡Cógelo todo ahora mismo y vámonos de aquí!-le gritó. Pero ella apenas la escuchaba, estaba en una burbuja, como si estuviese bajo agua y oyese ahogadamente lo que su madre decía. Estaba absorta en sus pensamientos, y muy asustada…
-Mamá…-su voz acabó en un sonido ronco, y se dio cuenta entonces que estaba llorando. Hasta que no había hablado, no se había percatado de que le ardían las mejillas y le escocían los ojos y de que por sus mejillas se habían formado ríos de lágrimas que parecían querer llegar al suelo lo antes posible.-¿Volveremos? Algún día…-se le quebró la voz y subió las manos hacia sus rojos mofletes, secándose los lagrimones, pero cuando lo hacía, otros volvían a ocupar su sitio
-Sí, te lo prometo –suspiró-. Volveremos, y cuando lo hagamos, acabaremos con Hadrien. Te lo juro.-decía mientras cogía ropa para su hija y unas cuantas cosas y las metía en una bolsa enana, que por dentro era inmensa, cosas de la magia.
Era su tío, el hombre más temido de Alcisia. Había estado encerrado en la mazmorra protegida bajo la Torre de la Victoria, pero hacía unos meses que había desaparecido. Nadie sabía cómo logró escapar, pero ahora todos temían por su seguridad y apenas se dejaba salir de la ciudad a nadie. Era el hombre que intentó aliarse con los seres oscuros y extinguir a los sihils, y parecía que su idea seguía en pie. Había ocurrido en el pasado, cuando su madre era una chica de su edad, pero nunca le había contado nada acerca de su tío.
-¿A... ese?-masculló sorprendida-. ¿Él ha provocado el incendio?
-Cariño, ¿ves esas sombras del cielo? Son sus halcones, es la prueba de que él está tras todo esto.-parecía calmada, pero sus ojos desorbitados y su expresión asustada, sus manos temblorosas y sus piernas que parecían ser de gelatina, la delataban completamente.
-Pero…-y antes de decir más, su madre y ella desparecieron de allí, de su mundo… dejando su casa sola y vacía. Abandonada.


¡Un besazo!

5 caricias:

Estela dijo...

Oh, dios, Bea, por favor sube más!!!! ¿qué pasa después? ¿dónde van? *_____*
Oh dios!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No me dejes asiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!


T_T'


Un besazo!!!!

E.

Cuentasueños dijo...

IN-CRE-ÍBLE.
Quiero más, más, MÁS. Me ha encantado (:
Para cuando publican el libro?? jajajaja
Un besazo, Weary.

D.

Talisman dijo...

Uyyy me lo llevare a un word para poder leerlo porque mis ojasos no leen esta letra tan pequeña xD Tienes un premio en m blog wapa,Besitos!!

http://talismanartgallery.blogspot.com/2011/01/premiogracias.html

T-Weary dijo...

@Estela: tiempo tiempo jajajaja Pronto lo subo :) Muchas graciaaaas *.*
@Cuentasueños: ojalá lo publicasen jajajaajajaja Muchísimas gracias :)
@Talisman: ya me di cuenta cuando lo subí que la letra era enana, lo siento -.-
¡Un besazo a todos! ^^

Talisman dijo...

Tranquila !! Si es que necesitaria llevar gafas para el pc y leer y no las llevo jajaja asi que no te preocupes que a noser que pongas letras de camión lo tengo que leer en un word jajaja mañana me lo paso y lo leo! Besos!